LIPOSUCCIÓN Y LIPOESCULTURA

POR Dr. Alberto Covarrubias   FOTOS Rolando Mejía

La liposucción tiene una historia muy reciente, 1976 el italiano Dr. Giorgio Fischer, describe los primeros casos, seguido por el Ginecólogo Dr. Gerard Yves Illous y el cirujano Dr. Fournier en París, quienes la popularizaron, y es la Asociación Internacional de Cirugía Plástica en 1980 quien da el respaldo a esta técnica.

En nuestro continente se realiza en los Ángeles California por primera vez en 1982, por el ORL Dr. Martin, de tal manera que tiene 36 años entre nosotros. Personalmente inicié mi formación hace 33 años, de tal manera que he acompañado la evolución de esta maravillosa arma terapéutica conociendo sus avances y adelantos, sus indicaciones y contradicciones, sus secretos y sus riesgos.

Por definición, la liposucción y lipoescultura consisten en:

a) Anestesiar mediante diferentes métodos, las zonas por intervenir, el más popular y actual es la tumescencia.
b) Reducción de zonas de tejido adiposo mediante la aspiración con tubos especiales llamados cánulas, con diferentes grosores y múltiples orificios, conectados a dispositivos de presión negativa, con diferentes trayectos y profundidades, y con frecuencia que se crucen los túneles por donde se extrae la grasa y las células del tejido adiposo, este proceso puede ser potenciado con ultrasonido externo o interno, láser y mecanismos de movimiento para facilitar la extracción y retracción de la piel.

En casos especiales se prepara la grasa obtenida y se aplica a manera de injerto de células adiposas para aumentar el volumen de zonas específicas como: glúteos, caderas, cara, manos, mamas entre otras cosas.

La liposucción no es un tratamiento contra la obesidad, ni contra el exceso de piel o la celulitis, es una técnica que no se enseña en las universidades, se aprende después de una sólida formación en Cirugía General después de tres o cuatro años, más tres años de Cirugía Reconstructiva, hasta entonces se logra dominar. La mente y la mano moldean al cuerpo, logrando armonía y belleza, la maestría se logra sólo luego de varios años de enseñanza tutorial, difícilmente se obtiene de otra manera, aun con la ayuda de máquinas y cánulas avanzada tecnológicamente.

Debemos lograr que nuestros pacientes comprendan y acepten que se requiere más de una sesión, quizás tres o cuatro, para que se obtengan resultados de excelencia, con el objetivo de no dañar el tejido linfático y dejar irregularidades, debe conocer que tratar más del 25% de la superficie corporal o extraer volúmenes superiores al 7% del peso del paciente, en procedimientos combinados o con duraciones de más de seis horas, se tendrán resultados adversos con mayor frecuencia, toda vez que nos presionan por obtener resultados perfectos en casos cada vez más complejos.

Aunque se esperan resultados hermosos, la lipoescultura es una cirugía que tiene sus limitaciones y consecuencias: hay cambios de la sensibilidad de la zona operada, pigmentaciones oscuras, irregularidades, retracciones y asimetrías entre uno y otro lado, muchas veces secundarias a defectos previos en la postura o en la longitud de ambas extremidades del paciente y desde luego, complicaciones que obligan a detener la cirugía sin cumplir lo pactado previamente por sangrado, baja de la presión arterial, disminución en la temperatura corporal, o de la oxigenación de la paciente que no siempre pueden ser prevenidos.

Complicaciones graves que pueden llevar al paciente a terapia intensiva o a una tragedia, tales como trombosis, tromboembolismo pulmonar e intoxicación por xilocaína; ello muchas veces por enfermedades previas desconocidas, o bien, ocultadas por el paciente, con daños en el hígado o en el sistema de coagulación, viajes de más de seis horas, sin reposo de 48 horas antes de la cirugía, ingesta de alcohol, antidepresivos, anticonceptivos, antibióticos y anti fungicidas que se eliminan por el hígado, pueden afectar la degradación de la xilocaína y producir falla cardiaca grave.

El cuento mágico de que el paciente cambiará todo su cuerpo en una sola sesión, con grandes volúmenes extraídos y múltiples zonas es falso, y alentarla es un riesgo. Los resultados acompañados de dieta y ejercicio se observan hasta los seis meses para decidir la segunda o tercer sesión.

Mi recomendación es que acuda con un especialista en Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva Certificado, que garantiza una preparación de siete años y recertificado después, cada cinco años. Haga su cirugía en un hospital, aumente sus procesos de seguridad y modere sus expectativas


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