Dr. José Luis Reyes Briceño

Luxación de hombro y su tratamiento vía artroscópica

La articulación del hombro, está formada por la cabeza del húmero y la superficie glenoidea. Esta es la articulación que más arco de movimiento tiene en el cuerpo humano, ya sea hacia adelante (flexión), hacia un lado (abducción), hacia atrás (extensión) y en forma de rotaciones tanto hacia afuera (externa) como hacia adentro (interna). A su vez, esta articulación, es la que menos contacto tiene entre las dos superficies óseas que la forman.

Y esta ventaja está dada por las estructuras que la recubren, que llamaremos estabilizadores dinámicos y estáticos. El grupo de estabilizadores que son en parte los más importantes y son en los que nos enfocaremos para hablar de cuando se lesionan al momento de una luxación glenohumeral  son: ligamentos glenohumerales (superior, medio e inferior), la cápsula articular , que es la bolsa que recubre y protege la articulación . El labrum glenoideo, que es un tejido que recubre toda la periferia de la glenoides (como un tipo empaque), que hace que la cabeza del húmero, que es una superficie convexa no se salga de la superficie cóncava, que es la glenoides, ya que le da una presión negativa, para que se mantenga centrada.

Luxación glenohumeral 

El término luxación glenohumeral se refiere, cuando la cabeza humeral (forma esférica), se sale de su lugar con respecto a la glenoides. Esto puede deberse en la mayoría de los casos a un traumatismo. Esta fuerza de intensidad suficiente está dada la mayor parte de las veces con el brazo en extensión (estirado) y con rotación hacia afuera, o en deportes de alto contacto, tales como, fútbol americano, rugby o caídas al estar jugando fútbol y básquetbol. Existen condiciones genéticas en los paciente, las cuales causan que algunas personas tengan una hiperlaxitud de los tejidos que recubren la articulación o estabilizadores estáticos, lo cual los hace más propensos a que con un esfuerzo mínimo se pueda salir la articulación de su lugar.

La forma clásica en la que se presenta una paciente con una luxación traumática al servicio de urgencias, es con deformidad en el hombro afectado, dolor intenso  insoportable, limitación para los movimientos normales del hombro. El paciente casi en el 90% de los casos refiere antecedente de un golpe fuerte en su extremidad, resultando en esta condición, la cual lo corroboramos con una radiografía. La cabeza del húmero puede localizarse por debajo de la coracoides más frecuente, por debajo del borde de la glenoides o por la parte de atrás de la misma. 

Esta alteración es una urgencia para nosotros los traumatólogos. Después de realizar la reducción de la luxación mediante una sedación ligera y verificando que se encuentra en su lugar, se coloca un inmovilizador universal de hombro, por 2 a 3 semanas y se inicia la rehabilitación.

En los pacientes menores de 25 años que presentan una luxación por primera vez, tienen la posibilidad de que se vuelva a luxar hasta en un 85% y conforme aumenta la edad se reduce el porcentaje, pero no drásticamente. Por lo que es necesario realizarles, después de la rehabilitación, una resonancia magnética a estos pacientes. Esto, debido a que los pacientes pueden presentar una lesión importante en el labrum glenoideo (empaque), a esta lesión se le llama Bankart, o puede presentar también una lesión en la parte de atrás de la cabeza humeral, una depresión llamada lesión de Hill Sacks. Estas se pueden presentar, o una sola, y esto da como resultado una INESTABILIDAD DE HOMBRO.

Existen varios tipos de inestabilidad,  la más frecuente es hacia adelante, pero puede ser hacia varios lugares (multidireccional). Si esto se llegara a diagnosticar, el paciente requiere que se realice una reparación vía artroscópica de ambas lesiones. Este tipo de tratamiento es un procedimiento mínimo invasivo, en el cual se introduce una cámara a la articulación por medio de unas heridas de máximo 1 cm de longitud, y por lo regular se realizan de 3 a 4 incisiones por las cuales introducimos material diminuto para poder realizar la cirugía. En el procedimiento colocamos unas anclas, de material bioabsorbible (que se desintegra al paso del tiempo). Las nuevas técnicas que realizamos son sin realizar nudos en la reparación, tanto en la lesión de bankart y hill sachs (remplissage). 

Este tipo de tratamientos debe ser realizado de preferencia por traumatólogos, sub especialistas, los cuales realizamos un entrenamiento extra de 1 año  en Cirugía Artroscópica y Cirugía Articular, al igual trabajamos con las mejores marcas del mercado (Arthrex). Esto lo puedes encontrar en ARTROCARE (Centro Artroscópico y Reconstructivo Especializado de Colima).

 

 

Dr. Jorge Minakata Nieto

Especialista en ortopedia y traumatología pediátrica

Por: Aarón Andrade

La salud de los niños es su principal preocupación

Esta especialidad de pediatría forma parte de la cirugía ortopédica y traumatología, encargada de atender los trastornos músculo-esqueléticos en niños y adolescentes. El especialista en ortopedia pediátrica tiene una formación específica en los problemas traumatológicos de los niños y están dedicados por completo a su tratamiento y estudio.

La prevención sigue siendo la piedra angular para una mejor calidad de vida.

El doctor Jorge Minakata asegura que en la actualidad se cuenta con mejores herramientas diagnósticas y modernos materiales para el tratamiento adecuado de las lesiones traumatológicas, esto proporciona mayor comodidad para los menores que presentan estas problemáticas, con técnicas de mínima invasión que evitan grandes cicatrices.

El Traumatólogo Ortopedista Pediatra es el especialista en el tratamiento de las lesiones del sistema músculo-esquelético en crecimiento, desde malformaciones congénitas, lesiones durante el parto, alteraciones en la marcha, pies y manos, mala alineación en rodillas y codos así como en columna, fracturas y secuelas, incluyendo las lesiones fisarias, los tan comunes dolores de rodilla y enfermedades de cadera en niños y adolescentes, tumoraciones músculo-esqueléticas y otras enfermedades relacionados con síndromes neuromusculares.

«En Puerta de Hierro Colima contamos con el equipo humano y tecnología necesaria para el diagnóstico y tratamiento de cada una de las alteraciones que puede presentar tu hijo en el sistema músculo-esquelético, así como la prevención de lesiones a las que tus pequeños están expuestos en su vida diaria». Comentó el Dr. Jorge Minakata.

¿Cuándo acudir con el Ortopedista Pediatra?

Desde el nacimiento es importante la primera valoración de tu hijo por el ortopedista, ya que en el primer mes de vida es fundamental detectar enfermedades congénitas, principalmente de la cadera y de los pies, ya que, tratados a tiempo se pueden evitar secuelas devastadoras a futuro.

Durante el crecimiento de los niños se pueden notar algunas alteraciones tanto al inicio de la marcha como en el desarrollo de esta, así como diagnosticar alteraciones posturales.

«Los niños en edad escolar y adolescentes pueden presentar deformidades a nivel de columna o alteraciones en la alineación de las rodillas, así como enfermedades de la cadera en crecimiento, lesiones deportivas, esguinces y luxaciones».

«Las fracturas desde el nacimiento y hasta que logramos la madurez, deben ser evaluadas y tratadas de forma correcta, ya que, a diferencia del paciente adulto, en niños y adolescentes se cuenta con cartílago de crecimiento (fisis), la cual es la zona anatómica responsable del adecuado crecimiento de los huesos, un mal diagnóstico o mal tratamiento puede condicionar secuelas catastróficas para tus hijos».

Las actividades recreativas y deportivas, así como juegos infantiles: brincolines, pasamanos, inflables, hasta los accidentes en vehículos de motor, son causa frecuente de fracturas, principalmente en codos, muñecas y en hueso largos (fémur y tibia) para los cuales tu ortopedista pediatra sabrá elegir el tratamiento ideal para reducir el riesgo de secuelas y ofrecer la mayor comodidad y confort en la recuperación de los pacientes.

El Dr. Minakata comentó: «existen síndromes y enfermedades neuromusculares como: parálisis cerebral infantil, síndrome de Down y las secuelas de mielomeningocele, que requieren el tratamiento por el ortopedista pediatra para mejorar la marcha y la postura y así elevar la calidad de vida de los pequeños».

Una de las causas más frecuentes de consulta, son los dolores nocturnos de tus hijos, los cual llena de dudas e incertidumbre a los padres, debido a que nuestros hijos pueden llegar hasta el llanto e interrupción del sueño y esto preocupar a la familia, es de suma importancia la valoración del especialista para descartar enfermedades realmente graves y corroborar e informar sobre los dolores del crecimiento.

Recuerda: Los niños no son adultos pequeños, y deben ser atendidos por especialistas pediatras.

Datos de contacto:

Teléfonos clínica del pacífico:   3139619491, 3133247500, 3133247600

Teléfonos consultorio 214 Puerta de Hierro: 3121887638

Urgencias: 3129430464

 

 

Dr. Ramón G. Evia Cabral

Cirugía de columna vertebral

Enfoque actual en el manejo de la patología espinal

El manejo de las patologías de la columna vertebral, ha tenido adaptaciones con el advenimiento de nuevas técnicas  para la mejoría del estilo de vida y a su vez, mantener la funcionalidad del paciente en su ambiente laboral o deportivo.

la lumbalgia es catalogada una de las principales causas de consulta médica y ortopédica; este padecimiento puede ser secundario a una causa tensional, sobrecarga muscular o en ocasiones tratarse de lesiones serias como las originadas por la compresión de los nervios que salen de la columna vertebral hacia las piernas; esta compresión tiene diversas causas:  en los pacientes menores de 40 años las hernias del disco vertebral, que es  una estructura de cartílago, que funciona como amortiguador natural de la columna ; manteniendo el espacio entre las vértebras y los orificios por donde salen las raíces nerviosas a las piernas.

El disco consta de dos regiones: núcleo pulposo (parte interna) que se mantiene dentro de un anillo fibroso (parte externa) que en conjunto realizan el mecanismo de absorción de cargas y rotación, este anillo puede romperse y el contenido contactar o aplastar la raíz nerviosa ocasionando dolor de espalda que puede recorrer hacia la rodilla, pierna, pie o dedos y puede ocasionar pérdida de la fuerza del nervio comprimido.

Es importante individualizar el manejo mayormente en pacientes jóvenes con demandas funcionales altas como deportistas o con actividad constante con técnicas de mínima invasión y manteniendo el dinamismo de la columna vertebral que les permita regresar a sus actividades deportivas.

En los pacientes adultos, la compresión nerviosa lumbar suele ser de inicio gradual secundario a cambios degenerativos de la columna, inicialmente el dolor progresa hacia la región superior de las caderas, presentándose con ardor en piernas, dificultad para caminar, encorvamiento o disminución de la fuerza y en casos severos pérdida del control urinario y fecal.

El objetivo del tratamiento en los pacientes adultos depende de la severidad. La recuperación de la calidad de vida y mejoría del dolor es la finalidad de los procedimientos, como los no quirúrgicos (bloqueos e infiltraciones para manejo del dolor) o quirúrgicos tales como la liberación de dichos nervios y estabilización de la columna vertebral.

El diagnóstico a tiempo puede prevenir la progresión de dichas patologías y el restablecimiento de actividades diarias para los pacientes.

 

 

 

Dr. Ramón Guillermo Evia Cabral

Traumatología y ortopedia

Médico cirujano universidad autónoma de Yucatán (UADY)

Traumatología y ortopedia (U de C – Hospital Regional Universitario SSA)

Cirugía de columna vertebral (Hospital de Ortopedia Pediátrica “Dr. German Díaz Lombardo”, CDMX – Lasalle)

Miembro del Consejo Mexicano de Ortopedia y Traumatología (CMOT)

Miembro de la Asociación Mexicana de Cirujanos de Columna (AMCICO)

Miembro de la North American Spine Society (NASS)

c.p.8857673 / c.e. 11929849 / cmot 31.4868.19

 

Datos de contacto:

Hospital Puerta de Hierro, consultorio · 206, Tel: 3123305816

Hospital de Especialidades de Pacífico Tecomán (previa cita) 3123247500

Hospital Echauri Manzanillo (previa cita) 314 121 80 17

Citas: 999 947 80 58

 

 

Dr. Roberto Bautista Lam

Artroscopia de Hombro y Lesiones del Manguito de los Rotadores

Una de las partes del cuerpo más susceptible de sufrir lesiones en la vida diaria y la práctica deportiva es el hombro.

Las personas que realizan movimientos repetitivos por encima de la cabeza en sus trabajos o deportes sufren con mayor frecuencia lesiones del manguito de los rotadores. Algunos ejemplos son los pintores, carpinteros, campesinos y las personas que juegan al básquetbol, béisbol o al tenis. El riesgo de padecer este tipo de lesión aumenta con la edad.

El manguito de los rotadores es un grupo de músculos y tendones que rodea la articulación del hombro, mantiene firme la cabeza del húmero en la cavidad poco profunda del hombro (glenoides) y contribuye al movimiento. Una lesión del manguito de los rotadores puede provocar limitación a la movilidad y dolor en el hombro, que a menudo empeora con algunas situaciones cotidianas, tales como dormir del lado afectado, rascarse la mitad de la espalda, colocarse el brasier, peinarse, maquillarse, llevar una maleta, etc. 

Los tratamientos conservadores, como el descanso, el hielo y la fisioterapia, a veces son lo único que se necesita para recuperarse de una lesión del manguito de los rotadores. Si la lesión es considerable o implica un desgarro total del músculo o del tendón, o no ha conseguido mejorar tras tratamiento médico y fisioterapia, podrías necesitar una cirugía. 

Hasta hace unos años se requerían intervenciones quirúrgicas complejas y con períodos de recuperación largos. Actualmente este tipo de lesiones puede ser resuelta mediante una artroscopia de hombro, la cual se logra a través de tres o más pequeñas incisiones en la piel, inferiores a un centímetro, que permiten introducir una micro cámara e instrumental especial para reparar las estructuras dañadas. 

La reparación de un tendón desgarrado del manguito de los rotadores suele consistir en lo siguiente:

 

  • Extraer fragmentos sueltos de tendón y bursa (desbridamiento).
  • Liberar el tendón a fin de evitar el pinzamiento o la irritación del mismo (alisado subacromial).
  • Suturar los bordes desgarrados del tendón para unirlos entre sí y a la parte superior del húmero (colocación de anclas de sutura). 

Las principales ventajas de la artroscopia son: mínimo daño a los tejidos, óptima visualización intraarticular, mayor precisión en el diagnóstico, mejor acceso a sitios difíciles, mínimo índice de infecciones y otras complicaciones, mínima formación de tejido cicatricial, menor dolor postoperatorio, pronta rehabilitación y reintegración laboral y deportiva, disminución de costos hospitalarios y, en general, una menor agresión para el paciente. 

La artroscopia de hombro se realiza en quirófano, en posición semisentada o de lado, con un dispositivo de tracción-sujeción del brazo a intervenir. El procedimiento se hace habitualmente bajo anestesia general, pero también puede hacerse con anestesia regional y sedación, con lo que se consigue un postoperatorio mucho más confortable y con menos dolor que en la cirugía convencional del hombro. La duración de la cirugía depende de la severidad de la lesión existente en el hombro y de la reparación que vaya a practicarse, pero dura entre 30 y 90 minutos habitualmente. Se suele pasar la noche en el hospital, para evitar el dolor postoperatorio, pudiendo marcharte a tu domicilio a la mañana siguiente, tras la entrega de un informe de alta con las recomendaciones, tratamiento y citas de revisión a seguir.

Algunas recomendaciones o cuidados para favorecer una apropiada recuperación:

 

  • Es posible que, tras la intervención, sientas durante los primeros días alguna molestia o hinchazón, que usualmente desaparecen con analgésicos orales. 
  • Deberás llevar un cabestrillo manteniendo el miembro intervenido en reposo durante 2 a 4 semanas según las lesiones y los hallazgos quirúrgicos. Cada hora debes soltar el cabestrillo y realizar flexo-extensiones del codo y movilizar los dedos de la mano.
  • Curación diaria con agua y jabón neutro o microdacyn hasta el día de retiro de suturas. 
  • Tras finalizar la retirada de los puntos de sutura, necesitarás terapia física y rehabilitación, que puede durar de 8 a 16 semanas. La actividad deportiva se reiniciará a los 4-6 meses.
  • Después del alta, debes contactar con tu médico si tienes dolor en el pecho o dificultad al respirar; dolor, hinchazón o enrojecimiento en el brazo; dolor repentino en el hombro operado; o procesos febriles y escalofríos.
  • La recuperación de la artroscopia de hombro depende de las lesiones a tratar y el estilo de vida del paciente. Por ello, siempre se trabaja con protocolos personalizados. 

 

 

Dr. Yonatan de Santos

Lesiones de ligamentos en rodilla

La rodilla es una articulación muy compleja y de gran tamaño, se encuentra localizada en la parte inferior del cuerpo. Está formada por tres huesos: el fémur, la tibia y la rótula. Las superficies articulares se encuentran cubiertas de cartílago permitiendo un deslizamiento suave. Entre el fémur y la tibia se encuentran dos discos, compuestos de tejido resistente, los cuales se llaman meniscos, localizados en la parte interna y externa, su función es la de amortiguar las fuerzas de compresión.

En cuanto a sus movimientos, permite principalmente la flexión y extensión, lo cual es muy útil para caminar, correr, subir y bajar escaleras, así como para sostener el peso del cuerpo.

Para esto requiere tener gran estabilidad la cual es otorgada por cuatro ligamentos principales:

  •   Ligamento cruzado anterior (LCA), evitando que la tibia se desplace hacia adelante de la rodilla.

 

  •   Ligamento cruzado posterior (LCP), evitando que la tibia se deslice hacia atrás de la rodilla.

 

  •   Ligamento colateral medial (LCM), evita que la rodilla se doble hacia dentro.

 

  •   Ligamento colateral lateral (LCL), evita que la rodilla se doble hacia afuera.

Causas de lesión

El ligamento cruzado anterior (LCA) es el que se lesiona con mayor frecuencia, y es común en deportistas (futbol, basquetbol, esquí o actividades que requieran cambios rápidos de dirección). El mecanismo más común es un movimiento intenso hacia dentro de la rodilla y se agrega una rotación de la pierna.

El resto de los ligamentos también puede lesionarse al realizar actividades deportivas, pero su lesión se relaciona más a una contusión de mayor intensidad, como en un accidente en motocicleta o caídas de gran altura.

Además pueden presentarse varios ligamentos rotos al mismo tiempo y dependerá del mecanismo que se presente.

Síntomas

El principal será el dolor, que puede llegar a ser muy intenso e incapacitante, limitando el movimiento de la rodilla. Algunos pacientes refieren un chasquido al lesionarse.

Después de que haya pasado el periodo agudo y ya no se presente dolor, el síntoma principal es la inestabilidad de la rodilla, la sensación de no tener seguridad al caminar y realizar actividades deportivas, lo refieren como “tener la rodilla floja”.

Diagnóstico

Es importante para ello acudir con un especialista certificado y con conocimiento en este tipo de lesiones, ya que el diagnóstico es clínico, esto quiere decir que una exploración física completa de rodilla, puede llevar al diagnóstico de las estructuras lesionadas.

Existen varias maniobras para valorar los ligamentos y determinar su estabilidad, así como para ver el estado de los meniscos, que comúnmente pueden estar también rotos en una rodilla inestable.

De forma complementaria son importantes los estudios de imagen, es básico que se realicen radiografías simples de rodilla, esto para descartar fracturas. Pero el estudio de elección para el diagnóstico de lesiones en ligamentos, meniscos y cartílago, es la resonancia magnética nuclear (RMN).

Tratamiento

En la fase aguda de la lesión, el reposo y manejo analgésico es importante. Dependerá de la intensidad del dolor y la inestabilidad, la decisión del uso de alguna ortesis para inmovilizar la articulación.

Algunas lesiones pueden llegar a ser tratadas de forma conservadora, esto dependerá del ligamento lesionado y la severidad  de la ruptura.  El ligamento cruzado anterior en gran mayoría de los casos requiere de un manejo quirúrgico y actualmente estas lesiones se manejan con técnicas de mínima invasión. El uso de la artroscopia en la rodilla es la mejor técnica para el tratamiento de este tipo de lesiones, disminuyendo el riesgo de complicaciones y tiempo de hospitalización.

Para la reconstrucción de estos ligamentos se pueden utilizar múltiples técnicas y varios implantes que sirven para fijar al hueso el nuevo ligamento a reconstruir. Para ello también es necesario usar un injerto para formar el nuevo ligamento, este injerto puede ser tomado de la misma rodilla, pero también puede utilizarse injerto de cadáver, que viene preparado especialmente para estas cirugías,  el cual disminuye el tiempo quirúrgico y la manipulación de los tejidos.

Recuperación

Después de retirar la sutura de las heridas, aproximadamente en 7 días, es importante iniciar un esquema de rehabilitación específico. El apoyo de la pierna puede ser inmediato, pero debe consultarse con su médico de acuerdo al procedimiento realizado. Por lo general se puede incorporar el paciente a la mayoría de sus actividades en aproximadamente 2 a 3 meses, pero el realizar actividades deportivas puede llegar a requerir hasta 1 año de recuperación.